La logística para nuestro proyecto de cartografía sísmica en la cordillera fue un desafío monumental. Kapadokya Seyahatim no solo proporcionó el transporte especializado para nuestro equipo de georradares y sismógrafos, sino que también estableció un campamento técnico modular con energía estable y conectividad satelital en menos de 72 horas. Su capacidad para operar en terrenos inestables y condiciones climáticas adversas fue decisiva para completar la fase de campo a tiempo. La precisión en el manejo del equipo sensible fue impecable. Un socio indispensable para la investigación geofísica en entornos extremos.